Month: September 2012

El Poder del Ejemplo


Read more →

Atesorando la Palabra

De todas las cosas que consideramos importantes, no hay nada más importante que atesorar la palabra de Dios en nuestros corazones. No hay nada mejor que nos ayude a vivir nuestras vidas de cristianos que atesorando la Palabra de Dios en nuestros corazones. No hay mejor vía para amar a nuestra esposa, hijos, y familia que atesorando la Palabra de Dios en nuestros corazones.

¿Por qué?

Porque el atesorar la Palabra de Dios en nuestros corazones nos ayuda a no pecar. Si somos honestos, en nuestra vida de cristiano hay un constante deseo de no pecar más. Que maravilloso seria que paráramos de ser egoístas, que no mintamos más, que no perdamos nuestra paciencia con nuestra esposa, hijos y demás.

Me es de mucha alegría recordarte que tenemos esperanza, que ya no somos muertos en nuestros pecados. Tenemos vida en Cristo, podemos obedecer a Dios, no para ganar nuestra salvación sino porque ya somos salvos.

En el Salmo 119:11 encontramos una promesa:

“En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.”

¿Qué debemos hacer?

Debemos guardar la Palabra de Dios. Guardar la Palabra de Dios es un esfuerzo intencional y estratégico de tomar la Palabra de Dios y ponerla en nuestros corazones para que podamos atacar el pecado y matarlo.

¿Dónde?

En nuestros corazones. Tenemos que tomar la Palabra de Dios que esta en el exterior y ponerla en nuestro interior. Tenemos que familiarizarnos con las escrituras de tal manera que podamos recordarla en cualquier momento incluyendo momentos de tentación. Tenemos que guardarla y atesorarla en nuestros corazones.

La Biblia dice en Lucas 6:45:

“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”

Mateo 6:21:

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

¿Cómo lo debemos hacer?

¿Cómo ponemos la Palabra de Dios en nuestros corazones? Bien sencillo, tenemos que leerla, meditarla y memorizarla. Noten que dije que es bien sencillo. Pero leerla, meditarla y memorizarla no nos garantiza que la Palabra de Dios se guarde en nuestros corazones. Para que esto ocurra tiene que haber aplicación.

¿Cuál es nuestra esperanza?

Nuestra esperanza es que al leerla, nos lleva a la meditación y memorización la cual nos lleva a la aplicación y finalmente a la transformación en nuestros corazones para no pecar.

Hombres de Dios 360, no perdamos más el tiempo. Leamos la Palabra de Dios con el conocimiento de que hay poder en ella. Mientras mas Palabra de Dios en nuestros corazones, mas podemos resistir el pecado.