Parte 1

Jesús prometió regresar un día para juzgar al mundo.  Jesús mismo nos amonesta en varios lugares en la Biblia que debemos vivir como si el regresara en cualquier momento.

Jesús dijo en Mateo 24:42-44, “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”

Esa es la preocupación de Pedro en 1 Pedro 4:7-11, Pedro nos amonesta a que tenemos que vivir a la luz de la segunda venida de Cristo, Determinados a Vivir Para la Gloria de Dios.

1 Pedro 4:7-11 “7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.” 

Mas el Fin se Acerca

Pedro en el V.7 claramente nos declara que Jesús puede venir en cualquier momento al decirnos “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues, sobrios, y velad en oración.”

La Palabra de Dios declara que la mayor parte de los eventos del plan de redención de Dios han ocurrido. El nacimiento, la vida, la muerte, la resurrección, la ascensión de Jesús, y el recibimiento del Espíritu Santo. Lo único que queda por suceder es que Jesús regrese por su iglesia. Lo único que queda es que se cumpla Apocalipsis 1:7 que dice, “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá”.

Desafortunadamente la fe de muchos cristianos hoy día es basada en experiencias y emociones. La teología de hoy no solo se ha apartado de una fe Bíblica sino que se ha apartado de la persona de Jesucristo, y como resultado no se le da importancia a la santidad ni a la segunda venida de Jesucristo.

Sed, Pues, Sobrios

Debido a que la segunda venida de Jesucristo se acerca y no sabemos cuándo pueda acontecer, ¿debemos ser qué? “sobrios”. La palabra “sobrio” que en el griego es “sofroneo” significa tener una mente clara. Una mente que piensa y razona con claridad. Una mente clara es una mente que tiene control.

Hay un sinnúmero de cosas que incapacitan nuestras mentes, cosas que nos ciegan espiritualmente y no nos ayudan a pensar y razonar con claridad. Más que las bebidas alcohólicas, los ídolos, las pasiones y las cosas de este mundo presente, dañan nuestra capacidad para tomar decisiones que de verdad agradan a Dios.

Por lo tanto tenemos que cuidarnos de las pasiones y los deseos de este mundo para que podamos mantenernos firmes, mantenernos sobrios. Para que podamos tener una mente clara, una mente que tiene control y que puede tomar decisiones que agradan a Dios.

Velad en Oración

¿Para qué tenemos que tener nuestra mente clara? para “velar en oración”. ¿Y por qué tenemos que estar sobrios y velar en oración? Porque el fin se acerca y necesitamos mantenernos firmes en nuestra comunión con Dios.

La oración es un aspecto bien importante en la vida de todo cristiano. Pedro nos dice que tenemos que mantener nuestros sentidos espirituales alertas de modo que podamos orar. La oración es imprescindible para mantener una comunión con Dios. Pero, es imposible orar apropiadamente si no estamos sobrios, y no tenemos nuestros sentidos espirituales alertas. Cuando nuestros sentidos espirituales están intoxicados o borrachos por las pasiones y las cosas de este mundo, no podemos orar, hay un obstáculo, se corta esa comunión. Es el llamado de Pedro a que estemos sobrios y velemos en oración.

Vivamos determinados a darle la gloria al Dios que es grande y maravilloso, vivamos a la luz de la segunda venida de nuestro salvador Jesucristo. Es importante saber que solo la gracia de Dios hace posible y necesario que tú y yo podamos enfocarnos en una relación personal con Dios.

El evangelio de Jesucristo, aquel que murió en la cruz, y resucitó al tercer día, aquel que nos justificó y nos santificó, hace posible que tú y yo vivamos el tiempo que nos resta en esta carne sobrios, velando en oración y conforme a la voluntad de Dios.

Continuara…

Extraído del sermon “Determinado a Vivir Para la Gloria de Dios” predicado el 26 de enero 2014.